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Existe
otro tipo de freno de boca. Son los que se
"instalan" perforando (taladrando
o cortando orificios en ángulo o ranuras)
en el cañón propiamente dicho.
Tales frenos no agregan longitud al cañón
y, obviamente, no engrosan el diámetro
del mismo en su extremo, contrariamente a
como lo hacen los frenos roscados.
Son
un aditamento prolijo y no se aflojan con
el uso. Como contrapartida, reducen ligeramente
la velocidad del proyectil, tienden a acumular
residuos, hacen que el cañón
sea más difícil de limpiar,
y, muy importante, no se pueden quitarse del
cañón si el usuario o las condiciones
lo demandaran.
La
famosa firma Mag-na-port corta un total de
cuatro ranuras en el cañón.
El primer par de ellas está distanciado
en un ángulo de 180 grados, en lados
opuestos del cañón, comenzando
a partir de una distancia de 1,5 pulgadas
desde la boca. El otro par se encuentra separado
50 grados entre sí sobre la parte superior
del cañón y más cerca
de la boca del mismo. Mag-na-port indica que
el retroceso se reduce un 15% con su sistema
patentado. Otros sistemas similares indican
una reducción del 20%. Claramente,
los sistemas de perforación directa
de los cañones son menos efectivos
que los frenos de boca colocados en el extremo
del cañón del rifle.
Si
la ventaja de los frenos de boca es la reducción
del retroceso, su desventaja es un mayor rebufo,
un excesivo nivel de ruido. Como siempre ocurre,
en el mundo real, todo tiene un precio. El
aumento del nivel de ruido con estos dispositivos
puede ser, literalmente, ensordecedor, aún
para tiradores que usen algún tipo
de protección auditiva.
El
rebufo producido por un rifle de alto poder
equipado con freno de boca es tan sonoro que
aún usando protección auditiva
el tirador corre el riesgo de sufrir daños
permanentes en la audición luego de
efectuar unos pocos disparos.
Los
protectores auditivos clásicos con
forma de tazas que cubren completamente las
orejas reducen el nivel de ruido aproximadamente
25 decibeles. Un fusil magnum provisto de
freno de boca, como un .300 o un .338 Magnum,
produce un nivel de presión sónica
-spl- en el rango de los 130 decibeles -dB-.
Así el spl dentro del protector auditivo
supera los 100 dB, un nivel potencialmente
dañino.
Para
un cazador en el campo, disparando sin protección
auditiva, el estampido generado por un freno
de boca lo ensordecerá inmediatamente.
Una sordera temporal prácticamente
total dura aproximadamente de uno a varios
minutos luego de disparar un poderoso rifle
magnum con freno de boca.
Posteriormente,
casi toda la capacidad auditiva del tirador
vuelve, pero una cierta cantidad se pierde
en forma permanente, y las pérdidas
son acumulativas. Esta es la razón
por la cual los rifles de caza equipados con
frenos de boca son ilegales en algunas jurisdicciones
del África. Han demostrado dañar
la capacidad auditiva de parte de los rastreadores
y guías que acompañan al cazador
y que comúnmente no llevan protección
auditiva.
En
los Estados Unidos un creciente número
de guías de caza mayor se niegan, actualmente,
a permitir que un deportista use un rifle
provisto de freno de boca por idénticos
motivos.
Para
el cazador, la mejor opción es un freno
de boca que pueda quitarse cuando sea necesario.
De esa forma puede usarlo para cuidar su hombro
al practicar en el polígono y quitarlo
para proteger sus oídos durante la
cacería.
Los
dispositivos de Weatherby y de Browning son
removibles. Cuando el Accubrake de Weatherby
se desenrosca del cañón, puede
atornillarse un anillo para proteger las estrías
del cañón en su reemplazo. El
freno de boca BOSS de Browning también
se desenrosca y puede reemplazarse por un
BOSS-CR sólido (sin orificios) que
actúa como contrapeso. Mediante este
recurso el usuario mantiene la función
de ajuste de armónicas del sistema
BOSS, manteniendo la precisión de la
munición elegida.
El
freno de boca probado para este artículo
es un BOSS acoplado a un cañón
de un rifle Browning BAR Mark II recamarado
en calibre .338 Winchester Magnum, que pesa
aproximadamente 9 libras incluyendo la mira
telescópica y sus respectivos montajes.
Este rifle fue disparador desde un banco en
un polígono al aire libre con la posición
de tiro bajo techo pero no en una cabina.
El
fusil fue probado tanto con el freno de boca
BOSS convencional o perforado y con el sólido,
BOSS-CR (CR indica "retroceso convencional"
o "Conventional Recoil") instalado.
Ambos tienen igual longitud y peso, de manera
que no existe diferencia excepto por el efecto
que produce la ausencia del freno de boca
cuando se emplea el BOSS-CR. La carga de prueba
fueron cartuchos de fábrica Remington
Express con proyectil de 225 grains tipo Core-Lokt
con una velocidad en boca de cañón
de 278 pies/segundo y una energía de
3860 libras/pie:

Desde
la perspectiva del tirador, existe una notable
reducción en el retroceso cuando el
freno BOSS standard está colocado.
Me inclino a arriesgar una reducción
del orden del 30% que es lo mismo que indica
la fábrica Browning. En otras palabras,
la energía del retroceso libre de 29.7
libras/pie probablemente queda reducida a
alrededor de 20.8 libras/pie. Esto significa,
por ejemplo, que el retroceso de un fusil
.338 Magnum provisto de un BOSS se percibe
subjetivamente como el retroceso de un fusil
similar en calibre 7mm Magnum sin el dispositivo
BOSS (o provisto de un BOSS-CR).
La
forma en cómo se siente un freno de
boca en tu rifle y cómo lo sientes
tú, es muy subjetiva. Los mejores candidatos
para un freno de boca son obviamente los rifles
que tienen un gran retroceso, particularmente
los cartuchos magnums de alta velocidad que
queman gran cantidad de pólvora. Cuanto
mayor sea la proporción del momentum
de los gases de la pólvora al ser expulsados
por la boca del cañón en relación
con el momentum del proyectil, más
efectivo será el freno de boca.
Los
rifles Magnum son generalmente buenos candidatos
para este accesorio. Por ejemplo, los fusiles
Weatherby en los calibres ultra poderosos
como lo son el .378, el .416 y el .460 Magnum
se comercializan solamente con el Accubrake
instalado, lo cual habla por sí mismo.
Otros
rifles recamarados para grandes calibres Magnum,
tales como la línea de cartuchos Remington
Ultra Mag, resultan ser los mejores candidatos
para colocarles un freno de boca. Todo fusil
magnum liviano probablemente se beneficiará
con la instalación de uno de ellos.
Esto incluye a muchos de los fusiles recamarados
para las líneas de cartuchos "magnum
cortos" tales como los WSM y SAUM (varios
modelos de rifles Browning para calibres WSM
pueden ya pueden ser pedidos con un BOSS instalado
en fábrica).
Un
rifle de peso adecuado para el cartucho que
recamara golpea menos que un modelo liviano.
Si su culata se adecua perfectamente al tirador,
también el efecto del retroceso se
minimiza. Una cantonera de buena calidad,
tal como una Pachmayr Decelerator, amortigua
el efecto del retroceso, de la misma forma
en que lo mitiga una cantonera grande con
respecto a una pequeña. Algunos rifles,
tales como el BAR Mark II operado por toma
de gases, usado para nuestra prueba, tienen
la reputación de ser armas dóciles
en lo que al retroceso se refiere, y raramente
necesiten algún tipo de reducción
adicional. Prefiero el BOSS-CR en vez del
BOSS standard colocado en este rifle, ya que
en este caso el rebufo resulta peor que el
retroceso.
Los
frenos de boca son accesorios controvertidos,
debido a sus reales ventajas pero también
a sus desventajas implicadas. Como regla general,
puedo sugerirte que en los rifles de caza,
especialmente en aquellos que puedes llegar
a usar para la caza de animales peligrosos,
nunca debes colocarle ningún tipo de
freno de boca. Si un fusil de caza está
equipado con un accesorio de este tipo debe
tener la capacidad de ser quitado a voluntad,
por las razones antes expuestas.

La mejor respuesta
a la pregunta sobre la conveniencia de un
freno de boca es simplemente evitar calibres
que generen más retroceso que el que
puedas tolerar cómodamente. Entonces
nunca necesitarás un freno de boca.

Intenta
esto. En vez de un .264 Win. Mag., elige un
rifle en .260 Rem. o en 6.5x55. En vez de
un .270 WSM o un .270 Wby. Mag., adquiere
un .270 Winchester. En vez de un 7mm Short
Magnum, adquiere un 7mm-08. En vez de un 7mm
Magnum de longitud standard, cómprate
un .280 Remington. En vez de un .300 Short
Magnum, elige un .308 Winchester. En vez de
un .300 Magnum de longitud standard, elige
un .30-06. Y así sucesivamente. Mira,
es fácil. Puedes cazar los mismos animales
sin necesidad de romperte el hombro o de volverte
sordo.
Por
favor, recuerda que los frenos de boca son
extremadamente ruidosos. Siempre debes usar
protectores auditivos. Cuando dispares con
un rifle equipado con freno de boca la mejor
solución es usar, en forma combinada,
tapones para el canal auditivo sumados a los
protectores en forma de tazas.
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