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Home - Sección Tiro Deportivo y Competición : Guía de Entrenamiento de Tiro de Precisión con Pistola - IV


Guía de Entrenamiento de Tiro de Precisión con Pistola

4ta.Parte: Sujeción del Arma

Unidad de Tiro de Precisión del Ejército de los Estados Unidos

[USAMU-USA]

Traducción Revista Deportiro Online

Revisión por Juan Moratto

El presente trabajo está dedicado a la memoria del

Tte. Cnel. Manuel J. Fernández [Arg.]

 

C. Empuñe o Sujeción del Arma

La forma apropiada de sujetar el arma es aquella que ofrece el máximo control sobre ella. Para mantener los aparatos de puntería alineados naturalmente, debes sujetar la pistola con firmeza y ser capaz de aplicar una presión definida y recta hacia atrás sobre el gatillo o cola del disparador que no modifique o altere esa alineación.

1. Uniformidad
Para lograr un máximo control, todos los requisitos de la sujeción apropiada deben aplicarse uniformemente en toda circunstancia.

2. Requisitos
Se dice que una sujeción es la apropiada en la medida que reúna los siguientes requisitos:

a. La sujeción del arma debe ser tal que el guión y el alza se mantengan alineadas naturalmente sin ningún esfuerzo extra para mantener esta relación. Sin este recurso, el guión tendrá la tendencia de moverse de un lado a otro de la entalladura del alza o por encima o por debajo de ella. La alineación de las miras, rápidamente recuperada luego del retroceso, sin necesidad de corrección, acelera la recuperación de la posición y mejora el control durante las series de tiro temporizado y de tiro rápido.

Mantener las miras alineadas debe ser ua acción sin esfuerzo antes del próximo disparo. Puede aplicarse una presión firme y segura sobre el gatillo si las miras se mantienen alineadas sin esfuerzo, y esto se logra con más facilidad si para ello no debe moverse la muñeca o la cabeza.

b. Empuña la pistola con suficiente firmeza mientras se produce el disparo de forma tal que la elevación o deslizamiento del empuñe, no producirá una pérdida en el control del arma. La recuperación del retroceso para el próximo disparo, cunado se ejecutan series temporizadas, es afectada seriamente por la pérdida de la alineación entre el alza y el guión. La presión del gatillo bajo estas condiciones es hecha con renuencia, tímidamente y sin decisión.

A menos que pueda retomarse rápidamente el empuñe apropiado, (prácticamente imposible en el transcurso de una serie de tiro temporizado o de tiro rápido con pistola calibre .45), el mantenimiento de las miras alineadas mientras se presiona el gatillo con decisión no es tarea fácil. Cuanto más firme sea la empuñadura, casi al límite del temblor de la mano, mejor será el control. El grado de presión que deberá ser aplicado al sujetar el arma está determinado por la condición y estado de los músculos que intervienen en la acción.

La práctica frecuente, la experiencia, y determinados ejercicios permiten lograr una forma de empuñar bien firme y poder mantenerla justo antes de que comience a percibirse un temblor.

c. No deberá cambiarse la firmeza con que se empuña debido a que una variación en la presión afectará en forma perjudicial la alineación de las miras. Apretar más o menos la empuñadura a partir de una sujeción dada hará que las miras pierdan su alineación. La presión ejercida debe mantenerse constante. Tampoco puede variar en más o en menos a medida que se presiona la cola del disparador, ya que también se afectará la alineación.

d. El dedo que presiona el gatillo o cola del disparador debe aplicar una presión directa sobre él, como una acción independiente, completamente libre de la acción de los otros músculos de la mano que empuña el arma. El dedo que presiona el gatillo no debe tocar la cacha o la armadura de la pistola debido a que sumará fricción y roces al apretar el gatillo. Disparar en seco varias veces, observando cuidadosamente el guión.

Si se mueve en el momento en que se realiza la percusión, momento en que cae el martillo (o cuando zafa el percutor), colocar el dedo sobre el gatillo más a la derecha o a la izquierda, más arriba o más abajo de su parte frontal.

Reitera el tiro en seco y ajusta la posición del dedo hasta que la liberación del disparo (sin bala) no cause un movimiento evidente del guión percibido en la entalladura del alza.

e. No puede existir ninguna variación en la forma de empuñar entre un disparo y otro, entre series de disparos, día a día y así sucesivamente: la forma de empuñar debe ser siempre igual. En el análisis final, existe una sóla forma correcta de empuñar para cada tirador. Cada tipo de arma, calibre .22, .38 y .45 tienen sus particularidades y el tirador debe adaptarse a cada una de ellas.

La forma adecuada y correcta de empuñar el arma puede descubrirse mediante prueba y error, práctica y análisis. Debe convertirse, por su práctica reiterada, en una acción familiar que eventualmente pueda ser realizada sin demasiada dificultad. Cuando el tirador experimentado verifica su empuñe antes de comenzar a disparar, raramente necesita algún ajuste.

Una de las más frecuentes variaciones en la forma de empuñar que tienen los nuevos tiradores consiste en sujetar el arma ligeramente desplazada a la derecha o a la izquierda del centro del blanco. Como resultante, la colocación del dedo en el gatillo será diferente, con la posibilidad o riesgo de no cumplir con el requisito que el gatillo debe ser presionado en forma recta, hacia atrás.

f. El modo de empuñar debe ser tan cómodo como sea posible. Los músculos de la mano y de la parte inferior del brazo, luego de que ha transcurrido suficiente tiempo para que la mano se acostumbre a la tensión adicional, puede experimentar un cierto grado de incomodidad respecto de la forma en que la pistola se coloca en la mano. Si la sujeción es dificultosa y posiblemente torcida y los músculos de la mano continúan cansándose fácilmente, busca otra solución o emplea algún dispositivo para ejercitarte en el fortalecimiento de la mano.

Para evitar la aparición de dolores, ampollas, callos y desgarros en la piel, debes reducir la tendencia de la piel a quedar estirada al empuñar. La piel que queda tirante puede también ejercer una fuerza o una tensión sobre la pistola de forma tal de producir desvíos en los aparatos de puntería.

Resulta de vital importancia lograr un equilibrio entre el estiramiento de la piel y de la acción de los músculos de la mano que empuña la pistola. Debe existir un contacto directo entre la piel de los dedos y de la palma de la mano y las superficies del armazón y de las cachas del arma cuando se le aplique presión a esta última, no una presión lateral, deslizante o con roces.

G. La fuerza del retroceso debe ser controlada mediante su transmisión directa hacia atrás, directa contra el brazo. El retroceso contra la base del pulgar, lo cual hace que el arma gire o se torcione en la mano permite un desplazamiento en la forma de empuñar o la flexión de la muñeca. Cualquiera de estos eventos perjudica la recuperación rápida del arma luego del retroceso durante las series temporizadas y las de tiro rápido (20 segundos y 10 segundos). La pistola debe sostenerse mediante una sujeción normal, no por un empuñe envolvente que intente presionar la empuñadura mediante una sujeción semejante a una funda. Los mejores puntos de presión para mantener los aparatos de puntería alineadas se encuentran an las cachas semi-planas a ambos lados de la armadura de la pistola.

Sin embargo, la mano no puede ejercer la misma presión sobre cada una de estas superficies en forma simultánea y esa presión no puede controlar la acción del retroceso. En consecuencia, los puntos de presión obvios de la mano que canalizarán los efectos del retroceso directamente hacia atrás y que permiten mantener las mismas alineadas con relativa facilidad son: los huesos centrales de los 3 dedos inferiores de la mano, la porción superior de la base del pulgar que se apoya en la cacha, el hueco en el centro de la palma de la mano, y, por último, las articulaciones en la base o naciente de los 4 dedos.

Los puntos de presión primarios sobre una pistola .45 son: la superficie frontal de la empuñadura y las superficies compuestas por el estuche del muelle real y del seguro de empuñadura (Recomendamos leer los artículos de la Revista DeporTiro Online: Los Resortes de las Pistolas Semiautomáticas y Secretos para Iniciarse en el Tiro de Competición). Los puntos secundarios son: la parte superior sobre la cacha del lado izquierdo, cerca del retén de corredera y la curva delantera de la cacha derecha, a cada una de las cuales debe aplicarse igual presión para evitar el aflojamiento de toda la sujeción, y para mantener las miras alineadas.

Mantener el arma sujeta durante demasiado tiempo sin una relajación ocasional producirá un cansancio prematuro. El cansancio impide el control. Una fuerza excesiva en el empuñe para controlar el arma asegura la presentacia de cansancio si la mano es débil. Una fatiga indebida en los músculos de la mano y del antebrazo causarán una aplicación irregular de la presión sobre la cola del disparador. El nivel de control del temblor desciende de tal forma que el tirador no puede sostener firme la pistola, aún durante algunos segundos, mientras presiona el disparador.

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