Los Rifles Henry Repeating
-Primera
Parte-
Diego
Giménez
[Argentina]

En
cada campo de los emprendimientos del hombre
existe un grupo selecto de individuos a los
cuales se les da el crédito de hacer
tal nivel de contribuciones que se vuelven
sinónimos de sus logros. En el área
del desarrollo de las armas de fuego, un nombre
incluído dentro de ese círculo
de prestigiosos es Benjamin Tyler Henry. Su
invención: el Rifle Henry.
Fué
él quién concibió el
primer rifle de repetición a palanca.
El Henry le daba a un sólo hombre el
poder de fuego de una docena de tiradores
armados con mosquetes de avancarga.
Benjamin
Tyler Henry fué el jefe de la fábrica
que Oliver Winchester tenía en New
Haven, Connecticut, de nombre "Volcanic
Repeating Arms Company". En 1858 Winchester
se hallaba en un colapso financiero debido
al fracaso, por diversas razones, de su línea
de armas denominadas "Volcanic"
de cartuchos sin vainas. Henry diseñó
entonces un ingenioso cartucho calibre .44
de fuego anular que las armas Volcanic podían
aceptar, luego de ser debidamente modificadas.
En su honor se fabricaron los rifles en cuestión
y los cartuchos tenían y tienen la
inicial "H" en la base de la vaina.
Partió de una vaina de latón
con el fulminante colocado dentro de una pestaña
de fácil y rápida fabricación
inspirándose en las cápsulas
fulminantes de las armas de percusión
de avancarga.
Henry
obtuvo patentó todos sus inventos:
los cartuchos de fuego anular y los rifles
con aguja percutora en una recámara
móvil y el nuevo mecanismo de disparo
el 16 de Octubre de 1860. Este mismo mecanismo
se mantendría en uso en los modelos
subsiguientes de rifles producidos por Winchester
1866, 1873 y 1876.
Los
primeros Henry estuvieron en manos de los
soldados de la Unión a mediados de
1862. Debido a su diseño revolucionario
y a su rápida cadencia de fuego, se
volvió rápidamente popular tanto
entre los usarios militares como civiles.
Las primeras ventas fueron destacables en
Kenucky, Kansas, Illinois, Missouri e Indiana.
Con
su cartucho metálico calibre .44 de
fuego anular, muy confiable, el Henry tenía
un a cadencia de fuego rápida y precisa.
El cartucho que usaba era de fuego anular,
con una punta de 216 grains de plomo y 25
grains de pólvora negra como propelente.
Las pruebas del gobierno de los Estados Unidos
determinaron que este proyectil penetraba
5 pulgadas en un blanco de madera a 400 yardas.
Es notable que el Henry usaba dos agujas percutoras
para asegurarse la percusión de aquellos
primeros cartuchos de fuego anular (de similares
características que los actuales .22
lr pero de grueso calibre), relativamente
inconsistentes en cuanto a distribución
del material fulminante en su pestaña.
Los
informes del éxito en el uso de estos
rifles en la Guerra Civil fueron numerosos.
El increíble poder de fuego resulta
evidente en el informe del Mayor William Ludlow
de la Batalla del Paso de Allatoona. "Lo
que permitió lograr el éxito
fué el hecho que teníamos una
buena cantidad de rifles Henry", escribía
el Mayor Ludlow. "Esta compañía
de 16 tiradores saltó al parapeto y
disparó una salva múltiple,
rápida y mortal, ningún hombre
podía quedar en pié frente a
ella y en consecuencia no se realizó
ningún esfuerzo especial para tomar
el fuerte por asalto".
Luego
de un encuentro con el 7mo. Cuerpo de Voluntarios
de Infantería de Illinois, que tuvo
la suerte de estar armado con Henrys, un oficial
Confederado fué el responsable de la
frase "Es un rifle que puedes cargarlo
el Domingo y disparar durante toda la semana".
Se los llamó "el 16 tiros, por
la cantidad de cartuchos que albergaba su
cargador" (15+1).

Debe
pensarse que el usuario de armas de la época
estaba acostumbrado a manejar armas de avancarga,
con una cadencia de fuego de 4 a 5 disparos
por minuto en las manos de los tiradores más
experimentados. La aparición del Henry
produjo una revolución en todo sentido:
15 disparos en el cargador y uno en la recámara:
mueves la palanca y disparas, mueves la palanca
otra vez y disparas nuevamente y así
15 tiros, en secuencia.
La
publicidad de la época lo mencionaba
como "El Arma más Efectiva del
Mundo" y además decía "Un
hombre resuelto, armado con uno de estos Rifles,
particularmente a caballo, No puede ser Capturado
(previendo la Guerra Civil)". Y otra
curiosamente decía: "Un hombre
armado con uno de estos Rifles, puede cargar
y descargar un disparo por segundo, de manera
que en 1 minuto es equivalente al poder de
fuego de una compañía, en 10
minutos al de un regimiento, en 1/2 hora al
de una brigada y en 1 hora al de una división".
Creo
que es el antecesor conceptual de cualquier
fusil de asalto contemporáneo comparado
con un fusil clásico de cerrojo de
la Primera Guerra Mundial.

En
1865 la fábrica ya denominada New Haven
Arms Company se renombró como Henry
Repeating ARms Company. El 30 de Mayo de 1866
la compañía volvió a
cambiar de nombre por la de Winchester Repeating
Arms Company.
Y
todo esto se debió a un hombre: Benjamin
Tyler Henry.
El
Rifle Henry jugaría un rol significativo,
si no dominante en los días de la frontera
del Oeste de los Estados Unidos. Pronto se
volvió uno de los más legendarios,
respetados y buscados de los rifles en la
historia de las armas.
Este
Rifle fué el predilecto de muchos grabadores
especializados de armas que representaron
a lo largo de las décadas diferentes
imágenes históricas alusivas
a su pasado y presente, existiendo muchos
modelos obsequiados a grandes personalidades
en todas las épocas. Una colección
de rifles contemporáneos no está
completa sin uno de ellos.
Hoy
en día, Henry Repeating Arms produce
rifles de palanca y otros más, y continúa
fabricando al Rifle Henry, pero modernizado,
con nuevos materiales y ventajas pero con
el mismo esmero que demostraba el rifle palanquero,
el original.

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Artículo Auspiciado
por Henry Repeating Arms |

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