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Las
culatas sintéticas, si mi memoria no
me falla, comenzaron a instalarse en los Estados
Unidos en los rifles y escopetas Savage/Stevens
durante la Segunda Guerra Mundial, cuanto
todo el nogal se destinaba a los fusiles militares.
Estas primeras culatas sintéticas estaban
fabricadas en plástico que imitaba
a la madera, y resultaron bastante satisfactorias.
Tuve un arma combinada Stevens .22/.410 con
ese tipo de culata.
La
primera arma larga comercial provista de una
culata sintética que se lanzó
con pleno éxito fue la carabina semiautomática
en calibre .22 LR marca Remington modelo Nylon
66. Como su nombre implica, la culata estaba
fabricada en nylon DuPont Zytel, un material
plástico muy resistente. (DuPont era
propietaria de Remington en esa época):

Al
Nylon 66 le siguió una versión
de palanca denominada Nylon 76 y dos rifles,
con acción a cerrojo, uno con cargador
tubular y otro con cargador removible denominados
Nylon 10 y Nylon 11, respectivamente. También
tuve estos rifles durante un tiempo.
Desde
principios hasta mediados de la década
del 60 experimenté con rifles provistos
de este tipo de culatas. Desafortunadamente,
me dí cuenta que sus desventajas eran
mayores que sus beneficios.
Aunque
los rifles Remington de la serie Nylon hace
tiempo que dejaron de producirse, la idea
resurgió a medida que el nogal se elevaba
de precio, sin dudas favorecido por la adopción,
de parte de los militares, del fusil de infantería
M-16 con su culata de plástico negro.
Esta
vez, con la doble oportunidad de aumentar
sus ganancias y a la vez reducir los precios
sugeridos al público, los principales
fabricantes de armas no escatimaron esfuerzos
para comercializar con éxito sus culatas
sintéticas, publicitando su cualidades
básicas de durabilidad y resistencia
a los factores climáticos.
Aparentemente,
nadie preguntó con cuánta frecuencia
el tirador promedio realmente rompe una culata
de madera, o que le pasaría al resto
del rifle si fuera sometido a cargas suficientemente
fuertes como para partir su culata. (¿Alguna
vez viste un rifle al cual un tanque le pasó
por encima o fue arrojado desde un risco?)
O, si las culatas sintéticas eran realmente
menos propensas a romperse que las de madera.
Realmente, las culatas comunes moldeadas por
inyección ofrecidas por los principales
fabricantes de armas en sus rifles, no son
significativamente más resistentes
las de nogal, y sin embargo, resultan ser
más frágiles que las de madera
laminada.
Otras
ventajas de las culatas fabricadas en materiales
sintéticos incluyen el hecho de que
puede moldearse un diseño de segrinado
del tamaño y características
que se deseen a prácticamente sin costo
alguno, pueden ser fabricadas del color que
se deseen y son flexibles de tal forma que
tienden a suavizar los efectos del retroceso
producto del disparo (o, según me han
contado, pero es algo que no he podido experimentar
personalmente).

La
mayor ventaja de las culatas sintéticas
es que resultan ser muchísimo más
económicas para las fábricas
de armas que lo que resultan ser las culatas
de madera.
Esto
les permite a las compañías
una rentabilidad adicional lo cual les permite
mantener un precio bajo para el cliente.
Su
bajo peso es usualmente citado como un beneficio
adicional, y las culatas laminadas usualmente
son criticadas debido a que resultan ser pesadas.
Pero de hecho, la mayoría de las culatas
sintéticas, laminadas y de madera sólida
pesan prácticamente lo mismo cuando
están construídas siguiendo
un diseño similar.

Existe
poca ventaja, en todo caso, con culatas muy
livianas, ya que los rifles necesitan un cierto
grado de peso para poder manipularlos suavemente,
para tener un buen balance y para limitar
su retroceso. Si una culata es demasiado liviana,
simplemente debe ser contrapesada con plomo
o con algún otro material para corregir
su balance, mejorar su manipuleo y lograr
que absorba cierto grado de retroceso.
Las
culatas sintéticas tienen algunas desventajas
significativas. Una de las más importantes
es que son flexibles, especialmente en su
parte delantera o guardamanos en aquellas
moldeadas como una sola pieza. Carecen de
la rigidez natural de la madera, de manera
que si un cazador acostumbra a disparar auxiliado
por una correa, por ejemplo, la parte delantera
puede flexionarse, alterando el “bedding”
o cuna del cañón, y cambiando
el punto de impacto del proyectil.
Aún
cambiando la fuerza o el ángulo de
la propia sujeción del arma, o usando
un apoyo, una culata sintética puede
hacer variar el punto de impacto. Las culatas
fabricadas en fibra de vidrio con fibras orientadas
en una misma dirección (no las del
tipo económico que están construídas
con fibras cortas y cruzadas en múltiples
direcciones) son más rígidas
que las producidas mediante inyección
y garantizan, generalmente una mayor precisión.
Las
sintéticas pueden torcerse en ambientes
con altas temperaturas y se congelan con bajas
temperaturas. En temperaturas extremadamente
frías las culatas moldeadas por inyección
se vuelven tan frágiles que, literalmente,
se pueden despedazar. En climas extremadamente
cálidos las culatas de color negro
se calientan demasiado al punto de ser muy
difícil de sostenerlas con las manos
sin guantes. Pero la leyenda de su fortaleza
y resistencia al clima….persiste.
Tampoco
nadie en las revistas de armas, en la medida
de lo que sé, ha cuestionado la capacidad
de “impermeabilidad” de una culata.
Son pocos los cazadores, que generalmente,
llevan sus rifles a nadar. Yo, por ejemplo,
he estado cazando en una zona lluviosa como
es al oeste de Oregon desde 1964 sin experimentar
ningún daño en las culatas de
mis varios rifles, estando, todos ellos, equipados
con culatas de nogal. La terminación
de fábrica aplicada sobre las culatas
de nogal es suficiente para todo tipo de protección
contra el clima.
Todos
en la industria saben estas cosas, simplemente,
no desean reconocerlas.
La
falta de rigidez presente en muchas culatas
sintéticas es un problema serio debido
a que degrada la precisión del fusil.
Para rectificar este problema, algunas fábricas
de armas ofrecen culatas sintéticas
–con un costo adicional- que incluyen
materiales de refuerzo exóticos como
el aluminio u otro tipo de aditamentos. La
culata del Weatherby Accumark, por ejemplo,
está fabricada con una combinación
de Aramid, fibras unidireccionales de grafito
y fibra de vidrio, moldeada alrededor de un
“bedding” o cama de aluminio y
con un afuste en su parte delantera interna
del mismo material.

Tales
culatas son fuertes y rígidas, pero
mucho más costosas que las culatas
sintéticas sencillas.

Bloque
de Aluminio interno que emplean las culatas
sintéticas Hogue para ofrecer un bedding
estable
Otro
tema resulta ser la sensación húmeda
y fría de las sintéticas, especialmente
cuando el clima es propenso en ese sentido,
y de hecho no son muy atractivas. Muchas culatas
de este material parecen haber sido cortadas
del fondo de una lancha de fibra de vidrio.
Cuando están combinadas con una terminación
cruda o rústica del cañón
y del cajón de mecanismos que muchos
fusiles tienen hoy en día (otra estrategia
para reducir costos y ofrecida a los tiradores
como un recurso “para evitar reflejos”,
la resultante puede ser un fusil sin ninguna
virtud estética o siquiera una pizca
de personalidad.
Los
fusiles tales como salen de fábrica
están provistos de culatas diseñadas
para adecuarse a una persona de tamaño
promedio entre 1,75 mts. a 1,85 mts. de alto.
Sin embargo, existen variantes entre marcas
y algunas veces entre diferentes modelos de
la misma marca. La conformación de
la parte superior del cuerpo del tirador (longitud
de sus brazos, anchura de sus hombros, tamaño
del pecho, etc.) y la forma de su cara (alargada,
ancha, plana, con nariz grande, huesos de
la cara prominentes, etc.) determinarán
cuál es la culata que mejor se le adapta.
Los
tiradores muy altos o de brazos largos pueden
requerir un “largo de culata”
(distancia entre la cantonera y la cola del
disparador –RDO) más prolongado
que lo normal, los tiradores con caras delgadas
generalmente encuentran más confortable
una carrillera más gruesa, y así
sucesivamente.
Dos
culatas de idénticas dimensiones en
sus “largos de culata”, “inclinación
de carrillera”, e “inclinación
de cantonera” de diferentes marcas y
modelos pueden “sentirse” bastante
diferentes en la práctica. Debes buscar
hasta encontrar la culata de rifle que mejor
se adapte a tu contextura y preferencias.
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