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¿Qué
pasó con los Perros?
Haciendo
un análisis de la cacería, la
cual en general se hace siempre compartiendo
un mate o un asado y un vaso de vino, concluímos
que: Al escuchar los ladridos de los perros
que se acercaban y que éstos, luego
salieron del monte, recorrieron varios metros,
volvieron sobre sus pasos e ingresaron de
vuelta a la isla pues habían olfateado
al puma. Ellos venían tras los rastros
del felino, pero él les cambió
el camino o se subió a algún
árbol, los perros buscaron el olor
y al no encontrarlo cuando salieron de la
isla, volvieron sobre sus pasos para tratar
de hallarlo nuevamente.
Ya
el puma en este lapso había cambiado
de lugar y no estaba donde los perros lo corrían
y es lo que ocurrió cuando oí
que los ladridos se alejaban desde donde yo
estaba.
El
ladrido que había vuelto a escuchar
de la cachorra, que cada vez se acercaba más
adonde yo estaba, fue debido a que posiblemente
había cortado el rastro del puma y
éste hábilmente supo cambiarle
el lugar. La perra volvió a buscar
los olores y se alejó hasta que no
la escuché más. Habiendo sucedido
esto, el puma, tranquilo ya sin peligro, había
salido de la isla y se encontró con
el .300 Winchester Magnum.
Opinión
del Calibre y del Arma
El
calibre que utilicé en varios años
de cazador fue el .308 Winchester hasta que,
por experiencias de cazadores más avezados
en la cacería del ciervo, me recomendaron
el .300 Winchester Magnum y fue de ahí
en más una meta a concretar.
Una
vez que tuve la oportunidad viajé a
Buenos Aires y adquirí el fusil ya
mencionado. Acoto que nunca había tirado
con un rifle de este calibre y estas características.
Volví a Neuquén y una de las
primeras cosas que desea hacer un cazador
con un arma nueva es conocerse con ella: tirar,
ver cómo es el comportamiento del calibre,
el retroceso; ya que tenía comentarios
de que era un arma muy potente y fuí
a tirar con un íntimo amigo, que hasta
el día de hoy es el que profesionalmente
hace las recargas de mis armas.
Empezó
tirando él, al cuarto tiro me devolvió
el rifle y me dijo "yo con esta arma
no tiro más". Sorprendido por
tal confesión comencé a tirar
yo y después de 10 tiros yo tampoco
quería tirar más.
Entonces
comprendí por qué la gente que
compraba este tipo de calibre al corto tiempo
de tenerlo lo vendía. El hombro me
había quedado realmente resentido y
después del tercer tiro estaba mentalmente
alerta al dolor. Entonces, de ahí en
más dije: o le encuentro una solución
al problema o vendo el rifle. Y empecé
a buscar una solución. Después
de algunos meses conocí a un armero,
un buen profesional en su oficio, en Neuquén
y lamentablemente ya fallecido; con el cual
entablamos a posteriori una larga amistad.
Él me indicó que tenía
la solución al problema: hacer una
culata a medida de características
tales que la fuerza del retroceso en el disparo
del arma se descompusiera en varias partes
y una sola de ellas llegara a ser recibida
por el hombro.
Mandamos
el rifle a la Pcia. de Mendoza con las medidas
tomadas de mi brazo. A los 3 meses volvió
el arma con una culata realizada en raíz
de nogal negro con un muy buen segrinado,
buen agarre en su pistolet, con carrillera
volcable, guardamano de formato cuadrangular,
puntera en raíz de guindo y la tapa
del pistolet de igual madera con un rombo
en hueso pulido.
Por
supuesto, con emoción aguardaba ver
el comportamiento del rifle. Repetí
la visita al campo de tiro con mi amigo. Esta
vez tuve que tirar yo primero y realmente
el comportamiento del arma cambió radicalmente
ya que el retroceso en el hombro se transformó
como si disparara con un calibre 7,65 Mauser
Argentino.
No
me explico cómo un fusil recamarado
en un calibre que tiene muy buena performance
en caza mayor no se ve acompañado en
la manufactura americana con un diseño
adecuado de culata a pesar de estar montada
en un arma que se dice "de calidad".
Como
acotación, aún continúo
cazando con este hermoso calibre pero he podido
acceder a un rifle de origen europeo que ya
viene de fábrica con una culata bien
concebida para el mismo, en este caso es la
de tipo lomo de chancho con carrillera bávara,
con lo cual bastó con comprarlo y usarlo.
Una
aclaración merece también la
punta Ballistic Tip de Nosler: los orificios
de entrada y de salida del puma eran de igual
diámetro, como si hubiera disparado
con una punta militar Full Metal Jacket, no
las recomiendo para abatir este tipo de presas.
El
puma midió 2,16 metros desde la punta
del hocico hasta el extremo de la cola.

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