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En lo que a mi respecta, esto es puro B.S. (“Barbara Streissand” o “charlatanería”). Ahora me doy cuenta cabalmente de que en el pasado, muchos policías nunca tuvieron que disparar sus armas furiosamente. Pero como dice la canción “los tiempos están cambiando”. El uso cada vez mayor de parte de la delincuencia de las armas de fuego debe ser comprendido no solamente dándole a los oficiales de la ley el mejor entrenamiento posible en la utilización de las armas de puño sino también ofreciéndoles el mejor entrenamiento combinado de forma tal que puedan sobrevivir a la escalada de violencia que actualmente tiene lugar en nuestras calles y callejones.
De hecho, aquellos entrenadores que han que le han enseñado a su gente toda su técnica basada en la posición Weaver, me recuerdan a los “lemmings” que se unen en masa y van todos en la misma dirección, aislados de lo que los circunda –y van a morir arrojándose desde un peñasco.
Existe un lugar para los programas de entrenamiento policial con tiro apuntado, pero esto no implica la exclusión de las demás técnicas verificadas en combate.
Es una realidad que algunos redactores sobre armas y otros “expertos apoyándose en los medios especializados, y promocionando sus propios estilos” han hablado mal sobre el “Point Shooting” durante años. Algunos, inclusive, en forma deliberada o por ignorancia, lo asociaron con el tiro de exhibición que ejecutaba Bill Jordan, que, muchas veces, disparaba a aspirinas con su arma desde la cintura. Estas mismas personas continúan tomando posición contra la técnica del point shooting debido a que no pueden aceptar a esta altura de su vida cambiar su postura. Sus egos, los factores económicos, entre otros, no les permiten hacer otra cosa.
Incidentalmente, no estoy impresionado por esos entrenadores que desean “poner a prueba sus propios egos” demostrando sus habilidades superiores durante los entrenamientos frente a reclutas novatos. Estoy particularmente interesado en lo que ellos hacen practicar y de qué forma, no en la cantidad de campeonatos y medallas de tiro de combate que hayan ganado.
En la actualidad, el agente de policía o recluta militar promedio ha nacido y está formado en las ciudades y tiene muy poco interés en el tiro con arma corta con el objetivo de recrearse o entretenerse. La base de personal que se incorpora está compuesta por personas de ambos sexos, de diferentes grupos étnicos, diferentes estaturas y físico, diferente tamaño de manos, etc. Sus actitudes con respecto al uso de las armas de fuego también es diferente, basándose en lo que han asumido como verdadero, previamente al entrenamiento –o en lo que sus instructores le han dicho. El 90% de ellos considera que sus armas cortas son, solamente, otro accesorio pendiendo de sus cinturones, como las esposas.
Este es el material inicial a partir del cual deben crear un tirador de combate competente, no solamente por su propia supervivencia, sino para llevar a cabo de la mejor manera sus responsabilidades profesionales.
Los hombres a vuestro cuidado merecen recibir la mejor instrucción que ustedes puedan brindarle, y ciertamente tienen muy poco o ningún interés en convertirse en tiradores especialistas “en tiro de combate de competición”. Les digo “despiértense y huelan las rosas” antes que se vuelque más tierra sobre gorras policiales en los cementerios. Para algunos de ustedes, estas frases pueden resultar un tanto rudas y no espero ser sorprendido con aplausos al final de esta sesión. Sin embargo, les pido cortésmente su atención. En forma recíproca, evitaré que se duerman.
La Posición Weaver
Todos conocemos la historia acerca de cómo, en la década de 1950, Jack Weaver introdujo la posición que lleva su nombre en las competencias de tiro de combate, una actividad deportiva. Este sistema fue adoptado y promovido muy exitosamente por el “guru” de Gunsite (n. del t. Jeff Cooper).
Muchos otros escritores y expertos, desde ese momento han sido responsables de su aceptación casi universal como la forma correcta de disparar un arma en combate simulado. Las películas, la televisión, las revistas sobre armas, y muchos autores han producido grandes cantidades de libros, artículos y videos sobre este método de disparo con ambas manos y apuntando el arma. Casi 100 escuelas de tiro civiles también promueven, actualmente, la posición Weaver como la única forma de disparar un arma de puño en combate.
Industrias completas están orientadas a satisfacer las necesidades de los tiradores de competencias de tiro de combate y tiro práctico. Abundan los aparatos de puntería especiales, empuñaduras y otros accesorios. Los fabricantes de armas cortas y los armeros compiten ferozmente para ganar territorio entre los tiradores de competición.
La Colt modelo 1911 -y sus copias- ha sido nominada como “el arma” de aplicación exitosa dentro de los círculos de IPSC y también como arma de puño de defensa ideal en las escuelas de capacitación para civiles. Afortunadamente, la mayor parte de las fuerzas policiales no han adherido a las recomendaciones de los gurús y de los cultores del tiro que giraron siempre en torno a esta anticuada, pero aún famosa pistola.
Comparada con las posiciones básicas de tiro, Isósceles y Point, la posición Weaver requiere habilidades motoras complejas, demandando coordinación entre el ojo y la mano y una serie de movimientos musculares sincronizados entre sí para lograr precisión en el tiro apuntado. El tirador Weaver debe pasarse muchas horas en el polígono, gastar una cantidad relativamente importante de municiones, y estar en constante entrenamiento y re-entrenamiento para poder construir lo que se conoce como “memoria muscular”, lo cual se supone que reemplaza las respuestas instintivas naturales en situaciones de stress.
Para asumir la posición Weaver, el tirador debe pararse erguido, con su lado dominante (derecho o izquierdo) desplazado unos 45 grados con respecto al blanco.
La mano fuerte, que sostiene el arma, se dobla ligeramente y el brazo de ese mismo lado se dobla completamente, con el codo apuntando al piso. La estabilidad descansa totalmente sobre la tensión isométrica impuesta. La mano que sostiene el arma hace tensión hacia el blanco y la otra mano, que actúa de soporte hace tensión en dirección contraria para afirmar la imagen de miras. Esta posición también permite una recuperación rápida del arma luego del retroceso causado por el disparo.
También está involucrado el uso del ojo dominante, y un control independiente del dedo que presiona el disparador. En general, es una posición excelente para lograr altos puntajes en el tiro de competición IPSC –tiro práctico-. Sin embargo, no satisface las necesidades del tirador que se encuentra en un enfrentamiento armado a corta distancia y con un alto nivel de stress.
Por otra parte, la posición Isósceles, también con sujeción del arma por parte de ambas manos, es simple, comparada con la Weaver. Ha sido probada en combate. Toma ventaja de las reacciones más naturales e instintivas del tirador bajo stress. Lo más importante, es el hecho de que muchos tiradores, independientemente de que tan bien entrenados estén en la Weaver, reviertan instintivamente a la posición Isósceles cuando se enfrentan a situaciones que amenazan sus vidas.
Esta es la razón por la cual digo que hay que abandonar la posición Weaver como parte de los programas de entrenamiento policial. La historia policial reciente y las investigaciones modernas apoyan mi conclusión. La usamos en la Segunda Guerra Mundial debido a que funcionaba bien para el tiro apuntado en combate, mientras que el entrenamiento de tiro con una sola mano, estilo clásico similar al tiro de precisión, el cual formaba parte de los planes de entremiento en ese momento, no eran efectivos.
Sujeción con una sola mano, Point Shooting
Cuando un individuo está sujeto al stress del combate y en situaciones en cuando su vida corre peligro a corta distancia, instintivamente enfrenta la amenaza con ambos ojos abiertos, enfocados al blanco y asume una posición encorvada hacia delante en forma natural. En el caso del tirador de arma corta, el arma es empuñada en forma convulsiva o espasmódica. Estos son los basamentos sobre los cuales se apoya la técnica de tiro con una sola mano denominada “point shooting”. El tirador que emplea los aparatos de puntería, y asume la posición Isósceles reacciona de manera más o menos similar bajo las mismas circunstancias.
El tirador que emplea el point shooting traba su muñeca y su codo, levanta o eleva su brazo en un movimiento que comienza en la mano hasta que el arma alcanza el nivel de los ojos y dispara.
Sus ojos nunca dejan de observar al agresor. Los aparatos de puntería del arma y el proceso de toma de puntería son completamente dejados de lado.
Las funciones independientes del dedo que presiona el disparador y el control del retroceso no son factores importantes debido a que el tirador está sosteniendo el arma en forma convulsiva y aprieta toda la mano cuando presiona el disparador. Es posible lograr precisión al grado de lograr impactos en la zona de la cabeza a una distancia de hasta 15 yardas bajo cualquier condición lumínica y variadas condiciones del terreno, tanto en una posición estable como en movimiento.
Con point shooting puede lograrse un buen nivel combativo sin importar los conocimientos del tirador y el arma empleada.
Los instructores encontrarán que puede desarrollarse una habilidad combativa con un tiempo de entrenamiento menor, con menor gasto de municiones y poca necesidad de un re-entrenamiento constante. La razón por la cual todo esto es posible, se debe a que la técnica del point shooting está basada en cómo la mente, el cuerpo y los ojos reaccionan instintivamente bajo. Expresado simplemente: es un proceso instintivo natural como elevar la mano y señalar con el cañón del arma como si se tratara de señalar con un dedo. La mano libre se usa para mantener el equilibrio cuando el tirador esté quieto o en movimiento, para sostener una linterna, abrir la puerta de un automóvil, evitar contacto con su cuerpo, etc.
Teniendo el arma enfundada en su cartuchera, el cuerpo se inclina hacia delante tomando una posición semi-agachada instintiva, extrae el arma y la eleva hasta la posición de disparo.
Este sistema de disparar un arma a blancos ubicados a corta distancia tiene una extensa historia de éxitos en combate real, habiendo comenzado a usarse antes de la Primera Guerra Mundial. Esto está bien documentado. He simplificado las definiciones de las posiciones, pero abarqué los conceptos básicos. Actualmente, se dispone de libros bien ilustrados y videos que también describen la técnica del point shooting y sus aplicaciones en combate, su historia, etc.
Numerosos artículos tratando este tema han aparecido recientemente en las revistas de armas. El point shooting con una sola mano, es el mejor y más práctico medio para el militar, el policía y el civil para enfrentamientos a corta distancia –en ambientes reales, no en situaciones simuladas.
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